Caminar por un pinsapar es realizar un viaje en el tiempo de millones de años. Es retroceder a la época en la que gran parte del continente europeo estaba bajo el dominio de climas fríos y los bosques de abetos poblaban nuestras latitudes como si de un paisaje boreal se tratara. Hoy, estas formaciones son auténticas reliquias biológicas que han quedado atrapadas en nuestras sierras, como testigos mudos de un mundo que ya no existe.
En este post, te guiaré a través de las diferentes localizaciones de la geografía andaluza donde aún resisten estos bosques. Encontrarás información detallada sobre las rutas, las características de cada población y todo lo necesario para que elijas qué santuario botánico quieres descubrir. Prepárate para conocer el pinsapo, nuestra joya botánica más exclusiva y un superviviente nato de la prehistoria.