sábado, 25 de octubre de 2014

Miradores de Revilla

Este sendero es mi última entrada de Ordesa por ahora, aunque fue el primero que hicimos en la semana que pasamos en junio en el Parque Nacional, no por ser la última nos impactó menos que las demás, al contrario nos hizo el cuerpo a lo que nos esperaba, paisajes espectaculares día tras día.
Es esta ruta conocida por sus vistas sobre el Valle de Escuaín y por ser la zona donde con mas probabilidades veremos batir sus alas al Quebrantahuesos, este buitre tan escaso que tiene su hábitat por esta zona en el pirineo.
Para llegar al punto de inicio de esta ruta hay que tomar desde la población de Ainsa la carretera A-138 en dirección Bielsa y Francia.Justo despues de Hospital de Tella, tomamos la desviación hacia la izquierda en dirección a Tella (Ruta de las ermitas de Tella), después de hacer  unos 6 km dejamos la carretera de Tella y tomamos la de la izquierda que tras 6,6  km nos llevará a la pequeña población de Revilla. Antes de llegar a Revilla en una curva muy pronunciada a la derecha comienza la senda de los miradores de Revilla.En dicha curva se puede dejar estacionado el coche.
Este sendero puede hacerse circular, tomando un desvío que encontraremos en el sendero hacia la derecha con dirección a Revilla, nosotros lo hicimos de ida y vuelta por el mismo camino.Son unos 4,5 kilómetros de un paseo muy agradable.
Comenzamos la primera parte del recorrido, tomando el sendero que sale a nuestra izquierda para cruzar un puente metálico que nos adentrará poco a poco en el Parque Nacional ya que aún estamos fuera de el.



Las vistas a nuestro lado izquierdo son magníficas.

Castillo Mayor
Observamos robles, encinas,tilos, hayas, abetos, pinos.. y un largo sin fin de árboles y arbustos que acogen una riquísima avifauna.


Continuamos por el bonito camino por el que llegamos a las inmediaciones de la pared de roca donde se encuentra la ermita rupestre de San Lorenzo indicado por un cartel interpretativo, para lo cual tenemos que tomar un pequeño desvío que sale a nuestra derecha.
En menos de un minuto llegamos a la pared donde se encuentran las ruinas de la ermita de San Lorenzo también llamada de San Lorién. Los restos de esta ermita parecen remontarse a comienzos del siglo XI. En la roca que hay al lado del acceso a la ermita nos llaman la atención unos enigmáticos grabados, al parecer según he investigado tienen connotaciones masónicas.



Volvemos sobre nuestros pasos y dejamos atrás la ermita y nos encontramos el desvío que tenemos que tomar a la vuelta si queremos hacer la ruta circular.
Seguimos avanzando y a nuestra izquierda encontramos el primer mirador sobre el Valle de Escuaín.
Este mirador me recordó a la garganta verde en Grazalema(Garganta Verde), en Cádiz, aunque más grande y vertiginoso.
¡Una panorámica!
Un cartel de Parque Nacional nos indica que entramos en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. El camino baja ligeramente y cruzamos un bosque de pinos y llegamos a los miradores de Angonés, desde donde tenemos unas fantásticas vistas de la confluencia del barranco de Angonés y de la garganta del río Yaga.
Desde este mirador deshacemos el camino unos metros y tomamos el sendero que sale a mano derecha y que nos llevará hasta el ultimo  mirador donde una vez mas nos deleitaremos con unas vistas de infarto.




Un pueblecito camuflado en la montaña
En la foto se pueden apreciar los últimos neveros al comienzo del verano



Mirador
Un pequeño sendero para disfrutar de unas vistas magníficas.

lunes, 20 de octubre de 2014

Cañón de Añisclo hasta la Ripareta

Esta ruta es sin duda una de las que más he disfrutado de principio a fin ,es por lo cual que en la redacción de esta entrada recordaré este lugar y me encantaaaa.
En junio de 2014 en nuestra semanita en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, dedicamos un día para cada valle y en esta ocasión no fué valle sino cañón lo que teníamos entre manos, una experiencia diferente a los otros días, que esperábamos con ansias y nerviosismo ya que han sido muchos los meses planificando esta ruta y muchas las ganas de realizarla.
Aunque el cañón de Añisclo  también tiene su valle glaciar, (aunque no era este nuestro objetivo), este se encajona por la acción del río Bellós, que con el paso de los años ha ido socavando el material kástico dejando un paisaje a su paso de una belleza incomparable.
Nos levantamos tempranito y nos dirigimos a Ainsa por la carretera A-138, iremos en dirección a Bielsa, a la altura de Escalona encontramos un cruce a la izquierda en dirección al Cañón de Añisclo, esta carretera en los meses de verano es de una sola dirección por lo que realizaremos la vuelta por Fanlo en dirección a Vió , que es lo que nosotros hicimos para disfrutar de unas vistas sobre el cañón espectaculares.
La carretera que nos llevará al Cañón es una pasada, como puede verse en las fotos, no nos queríamos ni imaginar el encontrarnos otro coche en dirección contraria!
Pareciera que estamos en Costa Rica por momentos, la carretera es una auténtica selva.

Dejamos el coche en el aparcamiento habilitado para ello y comenzamos a descender en busca del cañón.Las primeras vistas son impresionantes.

A la entrada de la pista de tierra nos encontramos con un cartel que indica las posibles rutas a realizar por el cañón , siendo el punto final el collado de Añisclo que comunica con el Valle de Pineta, para lo cual abría que hacer noche en algún refugio. Nuestro objetivo es la ripareta, así que nos esperan tres o cuatro horas de recorrido.
En la foto a la izquierda se puede ver el Mondoto, típica imagen del cañón
 
Durante el recorrido nos iremos encontrando mucha diversidad en cuanto a plantas rupícolas, como la inferior.
La primera parada es este antiguo puente llamado de San Úrbez, que nos transportará al margen derecho del río Vellós.
Dejamos a la izquierda el circuito de San Úrbez para otra ocasión , vamos apurados de tiempo si queremos llegar hasta la Ripareta...y volver claro está!
La Ermita de San Urbez nos sorprende al encontrarla, es muy diferente a cualquier otra , en este caso está excavada en la roca.

Conforme avanzamos por esta primera parte , lo hacemos por la pista disfrutando del espectáculo que poco a poco se va abriendo a nuestros ojos, unas aguas con un azul irreal rodeadas de un cañón y un verde fosforito que nos deja ensimismados 
El puente Sangón nos conducirá al otro lado del río y cambiaremos la pista por un sendero , que nos llevará por el lado izquierdo del río Vellós a adentrarnos en un bosque de hayas y abetos .



La zona invita a pararnos en cada recodo del río y explorar su cauce, pues por el sonido sabemos que hay cascadas cerca de nosotros, sólo que la vegetación nos impide verlas por lo que decidimos internarnos en ella y buscar el origen.
Comenzamos a ascender y vamos dejando el río abajo, las vistas del cañón son cada vez mejores


Alguna cascada tirando de zoom
El Hayedo-Habetal nos embriaga y nos facilita el paseo, ya cada vez en mayor ascenso.



Llegamos a la zona de cumaz y las cascadas que hemos visto durante el camino se nos quedan pequeñas para lo que aquí nos encontramos.





Dejamos la zona de cumaz y continuamos hacia la selva plana, a una hora de cumaz.



Hasta llegar a la zona de la selva plana nos espero el mayor esfuerzo del recorrido , es donde tenemos el mayor desnivel, abandonamos el río y comenzamos la subida.

Esto que veis en la foto inferior es la cópula de dos Arion ater ( babosas comunes vaya), esta especie es muy común en toda Europa en bosques húmedos ( nosotros es la primera vez que la hemos visto, aunque en Ordesa  es bastante común), puede llegar a medir más de diez cm (damos fé de ello), son hermafroditas y de alimentación omnívora.Nos resultó super curiosa.





Sin prisa pero sin pausa seguimos la subida


Hay bastante fauna en los alrededores del sendero, aquí tenéis esta culebra bastarda(Malpolon monspessulanum) huyendo de nosotros .



Llegamos a la zona de la selva plana y nos asomamos con mucho cuidado a un saliente próximo para comprobar que el lugar hace honor a su nombre.


Seguimos hasta la Ripareta
La zona es un espectáculo y aunque vamos apurados de tiempo nos aventuramos a seguir un poquito mas en dirección a la Font Blanca.




En esta zona el sendero se vuelve mas salvaje e inexplorado.




hasta aquí pudimos llegar por cuestiones de tiempo y cansancio, decidimos volver , pero quedamos con muchísimas ganas de ver la cascada y todo su circo glaciar
Volviendo disfrutamos de otra perspectiva del río Vellós, no nos cansábamos de fotografiarlo.


Decidimos aprovechar las horas de luz que nos quedaban en llegar al mirador cercano al pueblo de Vió, donde según nos habían comentado se podía disfrutar de unas vistas sobre el cañón espectaculares.

¿Espectacular?, se quedaron cortos..





Vió